Potros de la ganadería Francisco Lazo

Campeona Pura Raza Española en Eqltauro2005

El Pura Raza Española deslumbra en la equitación mundial

Valor, templanza, orgullo, armonía, inteligencia y gran resistencia son algunas de las características de esta raza, una de las más antiguas y valoradas del mundo, símbolo de la cultura española desde hace siglos y que en un futuro podría convertirse en Patrimonio Cultural Inmaterial.
10/04/2018

La puesta en escena de un jinete a lomos de un caballo Pura Raza Española es difícil de olvidar: acompañado por la silla española o la vestimenta con zahones, polainas, caireles o sombrero calañés impresiona a cualquiera que lo observe. La inigualable belleza natural de este animal no es casualidad, pues es el resultado de unos genes que han pasado de generación en generación durante siglos hasta lograr una raza equina muy versátil y admirada más allá de nuestras fronteras.

Abundantes crines, movimientos altivos, formas redondeadas, elegancia, capacidad de trabajo, obediencia… Sus extraordinarias cualidades han conseguido que este caballo no sólo se haya perpetuado en el tiempo, sino que se haya adaptado al mundo de la alta competición y sea especialmente valorado en la Doma Clásica. Sin embargo, este “alumno aventajado” puede amoldarse a diferentes disciplinas hípicas como Doma Vaquera, Alta Escuela, Salto, Enganche, Completo… y ha llegado incluso a participar en el equipo olímpico.

El éxito de esta raza ha sido tal que no sólo se cría en toda España, sino en alrededor de 70 países del mundo.

De la actual Asociación Nacional de Criadores de Caballo de Pura Raza Española (ANCCE) forman parte más de 1.000 ganaderos y 41 asociaciones como las de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido o Australia. Es decir, España se ha convertido en pionera en equitación y en todo un referente en cultura ecuestre. Precisamente ésta es una de las razones por las que han comenzado los trámites para que en un futuro la Cría del Caballo de Pura Raza Española pueda ser declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial.

Un poco de historia

Los orígenes de esta raza equina se remontan a la época en la que personajes como Plutarco, Plinio el Viejo y Séneca hablaban del “caballo de Hispania”. Sin embargo, su momento álgido llegó en el siglo XVI de la mano del rey Felipe II. ¿Y por qué fue tan determinante el papel de este monarca? Porque fue precisamente él quien mandó construir las Caballerizas Reales de Córdoba para reunir a los mejores sementales y yeguas con un hierro propio para la raza. A lo largo de 30 años, en el que es considerado como uno de los primeros proyectos genéticos para obtener una nueva raza de caballos, se fue mejorando hasta crear al “caballo perfecto” para uso exclusivo de la Casa Real.

Este caballo sustituía así al característico de la Edad Media, que se utilizaba más para luchar. El nuevo, bello y ágil, resultó perfecto para un momento en que la equitación empezó a ponerse de moda entre los aristócratas. Tal fue su éxito, que monarquías de toda Europa lo demandaron y también fue el primer equino llevado a América. De hecho, se utilizó para crear o mejorar 140 razas y de aquel origen deriva, por ejemplo, la actual Escuela Española de Equitación de Viena.

Después, a lo largo de cinco siglos, el caballo de Pura Raza Española ha pasado por altibajos con momentos como la invasión francesa del siglo XIX o la Revolución Industrial y se ha llegado incluso a temer por su existencia.

Sin embargo, se pueden marcar varios hitos en su definitiva conservación: cuando en 1912 se puso en marcha el Registro-Matrícula para el caballo español, o cuando en 1972 surgió el germen  de la Asociación Nacional de Criadores de Caballo de Pura Raza Española (ANCCE), que actualmente gestiona el Libro Genealógico y representa al PRE en la Federación Mundial de Criadores de Caballos de Deporte.

SICAB, cita internacional

Uno de los grandes logros de la ANCCE fue poner en marcha en 1991 el Salón Internacional del Caballo (SICAB). Desde entonces, este evento en Sevilla se ha convertido en una cita de referencia internacional. ¿El motivo? Agrupa a ganaderías de todos los países donde se cría el PRE, reúne a los mejores caballos del mundo de esta raza y acoge el Campeonato del Mundo de caballos y yeguas de Pura Raza Española.

Las emblemáticas Caballerizas Reales de Córdoba y la importancia de Jerez

Si hay un recinto único en la historia del caballo PRE es sin duda el de las Caballerizas Reales de Córdoba, donde este increíble animal vio la luz. En la actualidad, funciona como centro de exposición y exhibición y ofrece la posibilidad de disfrutar del Espectáculo Ecuestre “Pasión y Duende del Caballo Andaluz”.

Tampoco queda atrás la importancia de la ciudad de Jerez, que hoy en día también ofrece espectáculos ecuestres por parte del Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre o la Yeguada de la Cartuja-Hierro del Bocado y celebra la importante Feria del Caballo. Tan unida está a este mundo que cuenta con una Ruta Ecuestre que propone visitar museos ecuestres, hacer paseos a caballo, etc.

Tradición con futuro

A pesar de ser una tradición con siglos de antigüedad, la cría de este caballo conserva un vínculo especial con la cultura española. Se siguen organizando concursos y exhibiciones y el PRE es protagonista en las plazas de toros de las reales Maestranzas de Caballería de Sevilla y Ronda y en fiestas como El Rocío, la Feria de Abril o la Semana Santa de Lorca.

Se trata de un mundo complejo y rico que involucra desde la transmisión oral de conocimientos hasta técnicas artesanales, indumentaria de jinetes, turismo ecuestre… Las cifras lo resaltan: la pasión por este animal no ha parado de crecer y la cabaña de caballos de Pura Raza Española ha pasado de 185.928 ejemplares en 2010 a 223.534 en 2017. Pintores como Velázquez ya supieron retratar su belleza y desde entonces, su figura ha aparecido en el cine o la publicidad hasta hacerse un hueco fuera de nuestras fronteras y ser más que un merecido símbolo de la Marca España.